Miles de viajes, miles de momentos

Miles de viajes, miles de momentos

Hay muchos tipos de viaje y un momento diferente en la vida para vivir cada uno de ellos. Soy una persona muy activa, a mí eso de estarme quieta e un sitio no se me da muy bien, por eso no me da miedo pensar en ir a una ciudad a hacer turismo y ahorrarme unos euros (que a veces son muchos) cogiendo un hotel a las afueras porque, casi con total seguridad, sólo lo pisaré para dormir y estaré el resto del tiempo pateando dicha ciudad. Ahora bien, como ya he dicho, hay momentos y momentos.

Imagino que ahora habrá alguien pensando en la edad y diciendo algo así como que los viajes mochileros son para menores de 30, los viajes culturales pateando la ciudad tipo Roma o Atenas para aquellos que van de los 25 a los 35, porque más allá de esa edad prefieres tomártelo todo con calma y cosas así ¿verdad? Pues no, yo opino que eso no va con la edad sino con el estado anímico, físico, y con lo que esperes de ese viaje.

Por ejemplo, cuando visité Roma estuve 10 días y no paré ninguno de ellos. Creo que hice más kilómetros que en el Camino de Santiago pero merecía la pena, y, sin embargo, cuando estuve en Paris la cosa fue muy diferente, y no porque no hubieran cosa que ver, sino porque en ese momento lo que quería era pasear, relajarme y disfrutar de las vistas.

En cualquier otra ocasión habría elegido uno de esos viajes de “no parar” para este puente de Semana Santa para el que queda menos de un mes, pero esta vez lo que busco es tumbarme en una hamaca y que me traigan cócteles dulces sin parar. Creo que me he estresado con el ir y venir de mi trabajo y en lo único en lo que puedo pensar ahora mismo es en que quiero que me sirvan, como a una princesa. Si fueran más días probablemente cogería mis ahorros y me iría a la Riviera Maya o a Punta Cana, he visto unas ofertas de Todo Incluido por menos de 1000 euros que son una maravilla, pero cuando estamos hablando de cuatro días contados eso no merece la pena, más que nada por el tiempo que perdería en ir y venir, así que he reservado en este golf resort de la Manga del Mar Menor, Rodagolf.

Hay quien me ha dicho que estoy como una cabra al reservar ahí, que eso es para amantes del golf, pero yo he visto los servicios que incluye, las piscinas, las vistas y el ambiente que hay en el resort y me da lo mismo si los demás juegan al golf, al ajedrez o bailan La Cucaracha porque yo no pienso salir del Spa.

Es mi viaje relax, podríamos llamarlo así, y hay que respetar mi decisión porque yo no soy de esas que siempre va del mismo palo, yo he hecho viajes de todo tipo, y eso que hay muchos.

Tipos de viaje

  • Playa y Paella: este tipo de viaje es perfecto para aquel al que le da igual el destino porque lo que busca es precio, clima y oferta hotelera. Podríamos decir que es el típico turista de la costa levantina aunque también hay alguno así por Andalucía. Este viaje yo lo he hecho mil veces, a veces en puentes y escapadas y otras veces en plan 15 días de sol y playa.
  • El Viaje Rural: me encanta, porque puedes tener tus momentos deportivos, relajantes, divertidos y románticos. Y si tienes suerte y elijes una casita rural con piscina ya no te faltará nada de nada. Lo suyo es ir hacia el norte, hacia Navarra y Asturias, pero como se ha puesto tan de moda ahora mismo hay casas rurales por toda España.
  • El Viaje Relax: como el que yo voy a hacer en menos de un mes. También podríamos englobar en este tipo de viaje el enoturismo que también está ahora muy en boga.
  • Deporte máximo: da igual si eliges playa o montaña porque si lo que quieres es realizar actividades deportivas te dará igual el entorno en el que te encuentres. Podrás hacer escalada, rafting, kitesurf, barranquismo, tiro con arco, lo que sea…
  • El viaje cosmopolita: se reduce al turismo urbano y las compras. Se trata de vivir la fiesta de la ciudad, de probar su gastronomía y de comprar muchos, pero que muchos souvenires. Mónaco es ideal para este viaje.
  • El Viaje Cultural: museos, monumentos, ruinas y visitas culturales. Si nos vamos fuera de España encontraremos miles de ciudades para hacer este tipo de turismo, yo lo viví en Roma, en Berlín, en Florencia y en Túnez pero si queréis quedaros en España optad por Barcelona, es una pasada como ciudad cultural.

¿Y vosotros? ¿Dónde os vais este puente?