Un paseo en barca que nunca vas a olvidar

Un paseo en barca que nunca vas a olvidar

Cuando se une paisaje precioso, tiempo libre, agua y paseo…se confirma un momento que nunca puedes olvidar. Nunca pensé que una visita a valencia podría cambiarme tanto la vida, porque son de esos viajes que te hacen recapacitar y ver la vida de otra manera. Y es un sitio que tenía en mi mente desde que era muy pequeño. Justo desde cuando leí la novela del escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez, Cañas y barro, ambientada en la Albufera de principios de siglo XX. Se me quedó en la mente, además de la famosa serie de televisión.

La albufera de Valencia es una laguna costera somera (profundidad media de 1 m) situada en la costa mediterránea al sur de la ciudad de Valencia. Ocupa una superficie de 23,94 km² y está rodeada de 223 km² de arrozales.​ Su cuenca hidrográfica se extiende por 917,1 km², desde el nivel del mar hasta una altitud de unos 1000 msnm. Está separada del mar por una estrecha barra litoral (restinga) arenosa con dunas estabilizadas por un bosque de pinos (Dehesa del Saler). La Albufera es una zona de paso para muchas especies de aves migratorias. Pues bien, unos amigos me recomendaron que hiciera un paseo en Barca por la Albufera.

Recuerdo que partimos desde el embarcadero de el Palmar, allí comenzamos a navegar por los canales y nos adentraremos en la albufera, hasta las matas en el centro del lago. La verdad es que es un sitio mágico porque su valor ecológico es muy grande ya que aquí se encuentran especies piscicolas de gran valor ecológico, como el samaruc, la anguila, la llisa o el llobarro (lubina).

Aunque sin lugar a dudas este parque es conocido por la extraordinaria riqueza avícola​ que posee destacando entre las anátidas el anade azulón (coll-verd) con hasta 10 000 ejemplares, la cuchara común el pato colorado o diferentes especies de somormujo (cabuçó). También son destacables las colonias de garzas, pudiendo reseñar la garza real, la garzaeta común, el xatrac, los ibis, o la garza imperial.

Descubriremos donde nidifican e invernan las cuales podremos observar sin molestarlas. Luego pasamos por las barracas típicas valencianas también por los caladeros de pesca de la zona y dependiendo de la época del año se puede hacer una demostración de pesca según la temporada, observando como faenan los pescadores. También se podrán ver los saltos de las llisas que son los peces típicos del lago y que incluso pueden llegar a entrar en la barca sin peligro alguno.

En la travesía pasaremos por la reserva de la “Mata del Fang“, que es la única reserva protegida que existe en Albufera. Disfrute plenamente de las maravillas del parque natural de la albufera en un tranquilo paseo mientras el patrón del barco nos iba explicando durante todo el paseo las peculiaridades sobre la flora y la fauna del lago.

Su precio es de 66 euros para adultos, mientras que para los niños es de simplemente cuatro euros. Y os digo que merece la pena porque a mi hija Mirella de solo cinco años le encantó. Todavía me recuerda lo bien que se lo pasó en ese viaje por el río, así me dice ella que recuerda aquel viaje. La duración de este Paseo en Barco es de 50 minutos y uno de los mejores momentos es cuando se realiza una parada para ver la puesta de sol. Sin duda, una imagen que se queda para siempre en la mente. Ahora bien, nosotros recomendamos este paseo en barca con cena en la Albufera, una auténtica maravilla.

La verdad es que su valor ecológico es muy grande ya que aquí se encuentran especies de gran valor ecológico en peligro de extinción, como el fartet o el samarugo. Además es una de las pocas albuferas que se conservan en buen estado en la Comunidad Valenciana, cuya costa antiguamente estaba formada por una sucesión de albuferas y marjales.

Historia

El origen del lago de la Albufera se remonta a comienzos del Pleistoceno. Su formación es el resultado del cierre de una antigua bahía (formada como consecuencia del hundimiento de la llanura valenciana) por un amplio cordón litoral entre los ríos Júcar y Turia, es decir, entre Valencia y Cullera (unos 30 km). La separación definitiva entre la Albufera y el mar se dio durante la época romana. Entonces la superficie del lago era mucho mayor (en torno a 30.000 ha) pero con el paso de los años y debido al interés en obtener nuevas zonas de cultivo (especialmente de arroz) se ha ido colmatando, y por lo tanto, disminuyendo de tamaño hasta las 2800 ha actuales.