Destino: el Carnaval

Destino: el Carnaval

Aunque el origen del primer carnaval no esté claro, hay cierto consenso en atribuirlo a la época de mayor esplendor del Imperio Romano, por su relación con los banquetes y fiestas de los Saturnales. Más adelante, se popularizaron en Europa en la Edad Media, especialmente en Italia.

El término Carnaval viene del latín y significa “despedir la carne”. Aún sabiendo de su origen pagano la Iglesia Católica fue incapaz de acabar o de sustituir este tipo de celebraciones, por lo que acostumbraban a celebrarse antes de la Cuaresma, sirviendo como último vicio del pueblo. Países como España, Portugal, Francia e Italia, de fuerte tradición católica, y sus colonias, se vieron influenciados por esta tradición, manteniendo las mayores fiestas de carnavales del mundo, aún en la actualidad.

Sin duda, el Carnaval se ha convertido en una de las fiestas más populares del planeta: diversión, color, música, tradiciones…Son muchos los viajeros que planifican sus vacaciones para hacerlas coincidir con estas fechas. Por suerte, son muchas y diferentes las celebraciones: solo hay que elegir destino y dejarse llevar.

Los mejores carnavales del mundo

Lo que todas estas fiestas tienen en común es que rompen con la rutina de todas las ciudades donde se celebran: originalidad, música, trajes, coreografía…Sea cual sea, el objetivo es la diversión y romper de alguna manera con las normas, olvidándose de todo lo cotidiano para dar paso a un mundo lleno de color.

Hacer una lista con los mejores es muy difícil, además de que es preferible (y así ya tenemos la excusa perfecta), visitarlos por nuestra cuenta y formarnos nuestra propia opinión. Sin embargo, queremos presentar esta selección en la que hemos incluido propuestas únicas.

En España, tenemos una tradición muy arraigada del Carnaval, y hay muchas opciones para celebrarlo:

  • Santa Cruz de Tenerife: esta isla ha conseguido convertir el Carnaval en todo un arte. Es por ello que está reconocido desde hace muchas décadas como uno de los mejores del mundo, al mismo nivel que el de Venecia o Río. Por está razón ostenta, junto con el Carnaval de Cádiz, la máxima consideración para fiestas que concede el ministerio con competencias en turismo en España y ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional. Durante los 15 días que duran las celebraciones la isla se convierte en una fiesta llena de color, por ello cada año recibe a miles de personas dispuestas a salir a sus calles a disfrutar de murgas, comparsas y grupos de disfraces, en un ambiente inmejorable, rodeados de playas y sol. Es tanta la participación que genera que ya en 1987, entró en el Libro Guinness de los Records, al reunir a más de 200.000 personas en un mismo baile.
  • Cádiz: con sus inicios en el siglo XVI, se trata, probablemente, del Carnaval más antiguo de España, y sin duda, el más divertido. El ingenio, el sentido del humor y la gracia de los gaditanos se pone de manifiesto a ritmo de chirigota. Con la mordacidad que caracteriza estas composiciones musicales, año tras año, estos peculiares grupos repasan los temas más candentes de la actualidad. En el Carnaval de Cádiz es obligatorio disfrazarse, ya sea de forma individual, en pareja o grupo, intentando lucir de la mejor manera posible al menos el primer sábado o durante las cabalgatas. Para conseguirlo, lo más fácil es, según La casa de los disfraces, conseguir disfraces originales y para grandes grupos, que llamen la atención de todos los participantes.
  • Sitges: además de acoger el primer festival de cine fantástico del mundo, su carnaval es uno de los más importantes de España. La fiesta empieza el jueves previo a carnaval, cuando su majestad Carnestoltes proclama el desgobierno de la ciudad, siendo la máxima de la ciudad la tradicional frase carnavalesca de “Per Carnaval tot s’hi val!” (En Carnaval todo vale). Los dos momentos más importantes son la Rua de la Disbauxa (ruta del desmadre) y la Rua de l’Extermini, siendo la celebración conocida por sus carrozas que prácticamente cuentan con un escenario de teatro sobre ellas.

A lo largo del mundo son muchos los países que celebran el carnaval, y es que estas celebraciones se han convertido en unas de las fiestas más espectaculares del planeta y, por tanto, destino de muchos viajeros que aprovechan estas fechas para disfrutar más aún de los lugares elegidos.

  • Venecia: es un clásico del Carnaval. Se cree que su origen se remonta al siglo XI y se trata, a diferencia de otros, del carnaval más elegante del mundo. En sus comienzos, el carnaval duraba hasta tres meses y era una época en que todo estaba permitido. Las máscaras y los disfraces facilitaban el movimiento en este mundo anónimo, donde la diferencia de clases se desvanecía detrás de toda esa parafernalia. Hoy en día sigue siendo uno de los más populares del mundo: el buen gusto y la elegancia está presente en los espectaculares desfiles de disfraces de la plaza San Marcos, en los grandes bailes públicos y privados y en las procesiones de barcos tradicionales por los principales canales de la ciudad.
  • Niza: es el carnaval más grande su país y uno de los mejor valorados de toda Europa. La elegante capital de la Riviera francesa se viste de gala durante las dos semanas que dura esta festividad, a la que otorgan el tono socarrón que corresponde sin dejar de lado el fino estilo que tanto caracteriza al país. Se trata de una fiesta vibrante, rodeada de un rico patrimonio cultural. Destaca la cabalgata llamada la Batalla de las Flores (Bataille de Fleurs), en la que las carrozas están cubiertas de flores, que, además, también se lanzan al público.
  • Londres: fuera de la fecha habitual en la que se celebran la mayoría de carnavales, el de Notting Hill, en Londres es una gran fiesta que se celebra durante el último fin de semana de agosto. Nació a finales de los 60, de mano sobre todo de inmigrantes jamaicanos, de ahí su carácter abierto y caribeño, que contrasta con el ambiente del barrio. Esta gran fiesta callejera se ha convertido en el carnaval más grande de Europa, lleno de plumas y vestimentas que recuerdan al carnaval de Río. El baile por la calle está asegurado: música calipso, soca o reggae invade este barrio, inundando de esta cultura a Londres por unos días.
  • Brasil: el carnaval de Río de Janeiro es, sin duda, el más famoso y visitado del planeta, ya que cada celebración reúne a más de cinco millones de personas al año. Se remonta a 1723 y se dice que su origen está en la adaptación que los portugueses hicieron de los bailes de máscaras italianos. Carrozas, disfraces, color, música y mucha samba son los ingredientes del conocido como la madre de todos los carnavales. La apoteosis del Carnaval es el desfile de las Escuelas de Samba por el sambódromo, un espectáculo fantástico que durante meses preparan con el objetivo de sorprender y ser llamadas la mejor del carnaval: todo un honor. Unirse es fácil, hay numerosas fiestas por las calles que se transforman estos días para dar lo mejor de sí, año tras año.
  • Nueva Orleans: se trata del Mardi Gras (Martes graso), el carnaval más conocido de Estados Unidos. De influencia francesa, se remonta a principios del siglo XVIII. Los colores púrpura, verde y dorado cubren por completo la ciudad, simbolizando justicia, fe y poder. Las celebraciones comienzan a principios de año y se prolongan durante semanas. Hay muchísimos desfiles de carrozas, por lo que destaca su animado ambiente, familiar por las mañanas y más alocado al caer la noche, ya que en este carnaval los asistentes se emborrachan y disfrazan, para luego desnudarse, mientras arrojan caramelos y collares con cuentas de colores, uno de los distintivos más conocidos, que se coleccionan y mucha gente aprovecha para intercambiar.
  • Bolivia: el carnaval de Oruro es una mezcla de tradición y modernidad. En un principio fue una celebración indígena, pero hoy ha evolucionado, estando estrechamente relacionado con el simbolismo religioso: la figura de la Pachamama (la Madre Tierra) y el tío Supay (el dios del inframundo). El festival cuenta la historia del triunfo del bien sobre el mal a través de un gran desfile teatralizado que dura 20 horas: la Diablada. La riqueza de las vestimentas y las coreografías, hacen de este festival uno de los mejor valorados del mundo.
  • Trinidad y Tobago: para este par de islas el carnaval es la fiesta grande del país. Su origen se remonta al siglo XVIII, y en él se conmemora una rebelión de esclavos. El Espíritu del Caribe se celebra en estas islas tropicales: melódicos ritmos y bandas callejeras, llenan las calles de color, música y sabor, en una mezcla de elementos religiosos con las tradiciones de los antiguos esclavos. Si buscas un carnaval con ritmo, pero huyes de las multitudes que se juntan en Río, éste, sin duda, es tu carnaval.

El Carnaval, como hemos visto, es una de las fiestas más queridas por todos a lo largo y ancho del mundo, llena de color y alegría y que gusta tanto a pequeños como a mayores. Es por eso que es una festividad que ha perdurado a lo largo de los siglos, rememorando la historia particular de cada lugar, pero con un sentimiento común que nos une, más allá del paso del tiempo, de idiomas y nacionalidades: la diversión.