Por qué vale la pena visitar Villanueva de la Jara

Por qué vale la pena visitar Villanueva de la Jara

En Cuenca encontramos en pequeño lugar, desconocido por algunos, pero igual lleno de encantos y que vale totalmente una visita, Villanueva de la Jara.

Se trata de uno de uno de los 17 municipios que la mística, Santa Teresa de Jesús escogió para crear una de sus Fundaciones, en lo que se conoce ahora como la ruta turística “Huellas de Teresa de Jesús”, y que por lo tanto ha quedado plagado de conventos que sorprenden a la vista de todo aquel que visita el lugar.

Pero, no contenta con eso, Villanueva también es la sede de la Ruta del Vino La Manchuela, una de las tres rutas del vino de Castilla-La Mancha certificadas hasta el momento.

No obstante, este pequeño lugar está lleno de atractivos para pasar el día en una parada llena de cultura y tradición, ya que hablamos de una villa que data desde s. XV, cuando apoyaba a la Reina Católica, Isabel I, en su lucha por la Corona de Castilla, y que alberga las huellas de miles de acontecimientos históricos desde la fecha hasta el día de hoy. Todo un viaje en el tiempo hacia la historia de nuestro país.

Para llegar a este lugar, tomas la A-3 hasta el kilómetro 186, seguir por la CUV-8703 hasta que llegues a la N-310, a unos 14 km está Villanueva de la Jara. Una vez allí, te recomendamos que ver y que hacer a continuación de la mano del Complejo Rural Las Aldabas, el Mejor Alojamiento Rural en Manchuela de Conquense.

Un poco de historia…

Como dijimos al comienzo del artículo, Villanueva de la Jara es una villa de la provincia de Cuenca que debe su existencia a la Isabel La Católica, a la que apoyaron en su lucha por la Corona de Castilla.

Así, el 8 de julio de 1476 firmaban el Privilegio de Villazgo, convirtiéndose en el escenario de cientos de momentos históricos desde la fecha hasta ahora, como pasó con la Guerra de Sucesión o de Independencia, las Guerras Carlistas y como no, la Guerra Civil Española. Pero, sin duda, no hay momento que haya dejado más huella en el lugar que el paso de Santa Teresa de Jesús.

El encanto de la Plaza Mayor

Para comenzar recorriendo la historia del lugar, por supuesto hay que visitar su Plaza Mayor. Justo ahí es donde podemos encontrar varias de las construcciones históricas más importantes del pueblo.

La primera es la Posada Massó (siglo XVI), que se trata de una típica posada castellana que fue comprada por el Ayuntamiento para su restauración, y para que albergase la Oficina Municipal de Información Turística y el Archivo Municipal. Luego, hay que pasar por el Ayuntamiento (siglo XVI), que goza de un estilo renacentista y cuya edificación se le atribuye al gran arquitecto italiano Andrea Rodi.

Se trata de un edificio de dos plantas, con unos arcos de medio punto en la fachada y unas columnas de estilo dórico. A su lado, podemos encontrar la Torre del Reloj, que se erige a lo alto de un edificio del medioevo tardío, y que en la antigüedad servía como escenario para el  Concejo, la Cárcel Real y las oficinas del Pósito.

Finalmente, el recorrido es cerrado con broche de oro por el edificio de Villa Enriqueta. Este es una vivienda privada que fue construida en 1899 y que destaca por sus elementos decorativos del arte mudéjar, renacentista y modernista. Durante la Guerra Civil fue utilizado como hospital militar y en la actualidad es propiedad de varias familias, y por supuesto, un deleite para el turista.

La Calle Mayor

Seguimos por la calle Mayor hasta la plaza de San Francisco, en donde lo que da gusto ver son la sucesión de casas que conservan sus blasones en la fachada. En la plaza nos encontramos con el primer Colegio de Latinidad y Gramática construido en Cuenca y unos pocos metros más allá,  la Casa de la Música con su fachada enmarcada de almohadillado.

Convento de Santa Ana

Por fin llegamos al desfile de conventos, de esos en los que encontramos las huella de Santa Tersa y que son el principal atractivo del lugar. El primero en visitar ha de ser el Convento de Santa Ana.

Este fue construido a petición de nueve beatas que pidieron al cura de la localidad que quería que Teresa de Jesús construyera un convento para alojarlas. Así, este convento aún alberga una comunidad de monjas de clausura.

En su interior se encuentran tres bellos retablos, además de dos coros bajos y uno alto, y el sepulcro de Ana de San Agustín.

Centro Teresiano

Luego tenemos al Centro Teresiano, construido con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús en una casa cedida por las Carmelitas Descalzas.

Este centro fue diseñado por la artista Ana Queral, con el fin de representar el libro de “Las Moradas” de Santa Teresa, y forma parte de la conocida ruta teresiana.

Es una parada para aquellos que buscan la espiritualidad, pero también es un goce para aquellos que disfrutan de la expresión artística, ya que nos sorprende con frases del libro junto a esculturas, pinturas murales, cuadros, fuentes y todo tipo de decorados.

Convento del Carmen

El Convento del Carmen también es otra de las obras de Santa Teresa. Sucede que cuando esta venía de camino a Villanueva, hizo parada por el Desierto del Socorro, en La Roda, para visitar a los carmelitas descalzos que allí residían. Estos le contaron que al vivir en medio de la nada les costaba mucho obtener donativos que les permitiera mantener su convento, por lo que esta fue hasta el alcalde de Villanueva para pedirle un terreno donde edificar un nuevo convento para los frailes y luego de algunos intentos lo consiguió.

Así, este nuevo convento se comienza a edificar en 1587m y de cual solo podemos ver ahora su iglesia, esto debido a que el resto del conjunto desapareció tras la desamortización.

La arquitectura de la iglesia es de carácter carmelitana, tomando como prototipo el monasterio de la Encarnación de Madrid.

En el interior se encuentra el Altar Mayor con la imagen de la Virgen de las Nieves, patrona de la localidad. El presbiterio está decorado con un retablo dorado de estilo barroco y la cúpula central está ornamentada con pinturas que simulan materiales más nobles y formas con iconografía clásica carmelitana. En el piso de arriba, se pueden ver maravillosas maquetas que representan a varios de los monumentos más emblemáticos de la villa.

Basílica parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Terminamos con la basílica parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (siglo XVI-XVII). Se trata de una basílica, cuyo objetivo principal era servir de fortaleza, con tres entradas y un campanario. La entrada norte fue elaborada a modo de arco de triunfo. La puerta de poniente está inacabada ya que se quiso hacer un pórtico y luego se cambió de idea. Y, finalmente, la puerta el sur se accede desde el patio de la fortaleza.

Accediendo por la puerta inacabada, uno se encuentra la talla del Santísimo Cristo de la Llaga en la Espalda, muy apreciado sobre todo para los locales de Valencia. Pero también puedes gozar de otros punto de interés como el retablo de San Martín, las capillas del Pilar y la Dolorosa o la capilla del Rosario, finalizando con el Retablo Mayor.

Este último fue realizado por Francisco Montllor mediante un encargo de Don Francisco Valero y Losa, natural de La Jara, y que fue arzobispo de Toledo. Su gran valor se debe al templete expositor, un curioso mecanismo de poleas que permitían durante la Eucaristía hacer aparecer la custodia ante los fieles (aunque por ahora no funciona).

Callejeando por Villanueva de la Jara

Terminada la ruta por los conventos del pueblo, aún queda mucho por hacer y es que de seguro que disfrutarás de perderte por las calles del pueblo , deslumbrándote con su arquitectura y su belleza, entre casonas familiares decoradas con escudos. De hecho, si sabes leerlos puedes irte enterando de la historia del lugar. Y es que imagina ir descubriendo todos los cuentos que encierra con cada paso que des, como si de una búsqueda del tesoro ancestral se tratara. Toda una aventura para aquel que disfrute de la historia y la cultura española.

Igualmente, de tanto en tanto, te toparás con las bodegas, bares y otros sitios de disfrute gastronómico del lugar, donde te instamos a que te dejes invitar una buenas tapas o una probadita de los mejores platillos locales. Incluso, puedes adentrarte en una visita a una de sus bodegas, en donde te explicarán como trabaja y formarás parte de una cata de sus deliciosos vinos.

Y es que, hablando de vinos, ya te habíamos mencionado que en este lugar se lleva a cabo la Ruta del Vino La Manchuela, perfeto para los amantes de este elixir de los Dioses y que quieran pasar un fin de semana diferente.