Te gusta conducir

Cuando el anuncio de la marca decía aquello de “Te gusta conducir”, lo cierto es que más allá del eslogan estaba tirando un dardo muy concreto y muy seguro de acertar. Si eres propietario de un modelo BMW, algo de eso tiene que haber. Conducir, probablemente, sea una de tus pasiones más desarrolladas. Por eso, si vas a preparar, o ya lo estás haciendo, un viaje con tu vehículo, una de las primeras cosas que te aconsejamos que hagas es que lo lleves a un buen talles como el taller especializado en BMW que me recomendaron a mí, amante de los BMW, y que ahora es mi taller de confianza. En él conseguirás que revisen el estado del vehículo antes de emprender la marcha. ¿Y por qué un taller especializado y no uno cualquiera? La razón es tan sencilla como práctica: será el lugar en el que, seguro, dispongan de todo lo necesario en cuanto a piezas, recambios y soluciones rápidas para dejar el vehículo en estado óptimo. Y además la experiencia con vehículos de la marca contribuirá a que el tiempo de trabajo invertido sea el menor posible. Al fin y al cabo, a nadie le gusta tener su coche en el taller, aunque el motivo sea algo tan ligero como una revisión previa a un viaje.

Lo cierto es que la firma BMW (Bayerische Motoren Werke en alemán, que quiere decir algo así como “fábricas bávaras de motores”) aporta a su elegante diseño una robustez y unas prestaciones que convierten a sus vehículos en turismos muy duros y con una larga vida sin deficiencias. Sin embargo, eso no elimina la posibilidad de sufrir pequeñas averías, que sin ser definitivas, e incluso sin suponer un peligro excesivo para el viaje, sí pueden incomodar o terminar desarrollando algo más grave en el motor del coche en cuestión.

Si vives en la zona sur, tienes la suerte de poder acercar tu vehículo a Talleres Paiz, un establecimiento especializado en modelos BMW y Mini (filial asociada de la empresa alemana) para realizar una revisión o, en caso de que sea necesario, cambiar alguna pieza o efectuar algún arreglo. Situado en la provincia de Granada (las direcciones exactas aparecen en el encabezado de la web), sus más de cuatro décadas de experiencia le avalan de cara a la satisfacción del cliente, así como el sello de filial de mantenimiento de la marca germana en España, lo que convierte a este taller en una alternativa perfecta para el Taller Oficial, siempre más concurrido dado el elevado volumen de turismos de la marca que circulan por nuestras carreteras.

A la hora de conducir no conviene jugársela. En este caso, además de por seguridad, lo que ya sería suficiente, por  el aspecto económico, ya que una dejadez en caso de pequeña avería podría suponer un desembolso final mucho mayor o incluso una pérdida de años de vida útil del vehículo. Para evitar este deterioro innecesario, y para garantizar la circulación segura de los coches, Talleres Paiz ofrece a sus clientes los servicios previos a la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), así como la revisión de aceites, líquido de frenos o el cambio del micro filtro y el aceite, entre otros.

Todo ello de la mano de profesionales formadas de forma exclusiva para trabajar con estas dos marcas. Para garantizar que sus técnicos están formados de forma correcta y activa, la empresa proporciona aprendizaje continuo a través de cursos para sus trabajadores en la Escuela Técnica BMW, así como formación específica en servicios Bosch o, más allá de marcas, formación como expertos en servicio y diagnóstico de averías en los motores BMW y Mini.

Siempre que emprendemos un viaje es imprescindible pasar por este tipo de trámites, algunas veces incómodos. Ante todo, no podemos obviar nuestra seguridad y la de nuestro vehículo. Un taller especializado puede establecer una diferencia importante a la hora de diagnosticar y reparar el problema de nuestro coche o a la hora de prevenirlo si es que todavía no ha hecho acto de presencia, pero se pueden intuir ciertos síntomas que lo preceden. ¿Te gusta conducir? Pues no dejes de hacerlo, pero prepara tu viaje de la forma más segura, económica y satisfactoria posible. Con un taller en el que tu coche sea un “libro abierto”.

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